En AMECO elaboramos nuestros quesos de la forma más natural posible: solo con leche, agua y sal. Sin conservantes, sin aditivos y sin ingredientes innecesarios.
Y precisamente por esa elaboración tan auténtica y artesanal, es importante conservarlos correctamente para mantener intactos su sabor, textura y frescura.
Porque un queso natural necesita cuidados naturales.
La importancia de una buena conservación
Al no llevar conservantes artificiales, nuestros quesos frescos son más delicados y deben mantenerse siempre en las condiciones adecuadas. Una buena conservación no solo ayuda a prolongar su vida útil, sino también a disfrutar de toda la calidad con la que fue elaborado.
Por eso, te recomendamos:
- Guardarlo siempre en la parte más fría de la nevera, nunca en la puerta.
- Mantenerlo entre 2 y 4 °C.
- Conservarlo en un recipiente hermético limpio; en Ameco contamos con recipientes que aíslan el contacto del producto con el aire, pero, en caso de no disponer de ellos, se puede envolver en papel film o en papel de aluminio para evitar el exceso de humedad.
- Manipularlo con utensilios limpios y evitar tocarlo directamente con las manos.
¿Cuánto tiempo dura un queso fresco natural?
La conservación de un queso fresco natural puede variar según su nivel de sal y las condiciones de refrigeración, pero al tratarse de un producto elaborado sin conservantes ni aditivos, es importante cuidarlo adecuadamente para mantener toda su calidad.
De forma general: si el queso está bien tapado y con buena temperatura, puede llegar a durar hasta 8 días aproximadamente. Aunque lo recomendado es consumirlo en 3-4 días.
En el caso de los quesos AMECO sin abrir, recomendamos conservarlos siempre refrigerados y consumirlos dentro del plazo indicado para disfrutar de todo su sabor, frescura y propiedades en su mejor momento.
Señales de que el queso ya no está en buen estado
Cuando hablamos de productos totalmente naturales, escuchar al producto también es importante. Si detectas:
- olor ácido intenso,
- presencia de gas,
- textura babosa,
- o aparición de moho no habitual,
es señal de que el queso ya no debe consumirse.
Este queso, al ser un producto fresco, se ha de comer lo más pronto posible para que no pierda sus propiedades. En AMECO lo tenemos todo pensado, por ello, ¡nunca te vas a quedar sin este manjar!
Por eso ofrecemos servicio semanal y disponemos de tres tamaños de queso, para que cada cliente pueda elegir la cantidad que realmente necesita y disfrutar siempre de un producto fresco, natural y en su mejor momento.
Si quieres formar parte de AMECO, puedes hacer tu pedido en el 968 430 293 · 628 83 35 62 o visitar quesosameco.com.
Porque cuidar los pequeños detalles también mejora los grandes momentos. 🧀✨