4 – 5 raciones. Listo en 15 minutos.
Ingredientes:
- Queso fresco de vaca: 400g
- Nata para montar: 250ml
- Fresas
- Mermelada de fresa
- Azúcar glas: 4 cucharadas
- Esencia de vainilla
Elaboración
1. Prepara la base
Lava y pica la mitad de las fresas en dados pequeños.
Si quieres que suelten un poco de almíbar natural, mézclalas con una pizca de azúcar y déjalas reposar en el fondo de las 4 copas mientras haces la crema.
2. Endulza el queso fresco (Ameco siempre)
En un bol, mezcla el queso fresco de vaca con el azúcar glass y la vainilla.
Remueve con unas varillas manuales o una espátula hasta que tengas una crema lisa, brillante y sin grumos.
3. Monta la nata
Bate la nata fría (importante que esté a temperatura de nevera) en otro recipiente hasta que esté firme.
Una vez tengas la nata montada y el queso fresco de vaca endulzado viertes la nata sobre el queso.
Vas dibujando círculos de abajo hacia arriba. Esto hace que las burbujas de aire de la nata se queden atrapadas en el queso fresco.
4. Mezcla y refrigera
En la base de las copas (o por encima, según prefieras), añade una capa generosa de mermelada de fresa y corona con las fresas frescas picadas o laminadas.
Este paso aporta el color intenso y el dulzor final que equilibra el sabor lácteo del queso.